Una vida entre costuras

Beatriz Álvaro es una diseñadora de Alta Costura, especializada en vestidos de novia, madrinas e invitadas.

Su trayectoria se remonta a más de 17 años dedicada a hacer realidad los deseos de sus clientas desde su atelier de la calle Castelló 46, en Madrid.

Recientemente hemos vivido los éxitos rotundos de series de televisión, como “Velvet” o “El tiempo entre costuras”, en las que hemos podido apreciar como es el verdadero oficio de una modista, que se basa principalmente en la labor artesanal y extremadamente meticulosa.

A lo largo de su carrera profesional Beatriz ha concebido su atelier y su proceso creativo como: “Alta Costura en esencia pura” realizando los diseños íntegramente en su atelier de manera completamente artesanal por ella y por todo su equipo de expertas modistas con dilatada experiencia, ofreciendo un trato exquisito y personalizado a cada clienta a las que, desde el principio, hace partícipe para que formen parte de la historia de su vestido consiguiendo un tándem perfecto en el que las ideas e ilusiones se ven plasmadas en el resultado final. Todo esto unido a su talento e inmensas dotes creativas hacen de Beatriz Álvaro todo un referente en el diseño de Alta Costura en nuestro país.

Para llevar a cabo la confección de sus trajes exclusivos sólo utilizan los mejores tejidos naturales y aplicaciones, bordados y encajes de las más reconocidas y prestigiosas casas italianas y francesas.

En el primer encuentro Beatriz y la novia mantienen una charla en la que se pone toda la atención a las necesidades, gustos e ideas para dar vida a un boceto y una vez decidido se pone la maquinaria en marcha: se busca la tela perfecta para el diseño que han elegido y se fija la fecha de la primera prueba.

Para la primera prueba es necesario que la novia venga con la ropa interior adecuada y los zapatos que lucirá en su gran día. En este día Beatriz centra su labor en ajustar el cuerpo, la falda, marcar escotes y mangas. Es un trabajo fundamental y prioritario para las modistas pues es cuando se termina de definir el diseño.

El proceso de elaboración de cada vestido continua en el atelier, en las mejores manos de las modistas y con la exhaustiva supervisión de Beatriz, en cada paso y cada detalle, quienes ponen todo su saber hacer y mucho cariño en cada creación.

La novia acude a dos pruebas más antes de su gran día para ir perfilando, perfeccionando y puliendo todas las sutilezas de su modelo único y exclusivo.

En su última cita la mayoría de las novias acuden con el peinado y el maquillaje que van a lucir el día de su boda. Se les da una pequeña clase de protocolo y una explicación sobre cómo han de sentarse y colocarse en el coche y en la Iglesia.

Ese día se viven momentos muy emotivos y especiales en el atelier puesto que se ve el magnífico resultado a un largo período de trabajo y dedicación y la inmensa felicidad de la novia que esta radiante y preparada para vivir uno de los días más importantes de su vida.