El romántico vestido de novia de Marina y su velo en rosa cuarzo

Marina es una de esas novias que no quieres que las pruebas de su vestido acaben nunca. Hoy os desvelamos todos los detalles de unos de los vestidos exclusivos de novia más románticos que hemos realizado en el atelier de Beatriz Alvaro. 

Marina visitó al atelier de Beatriz Alvaro por recomendación de su amiga Teresa quien se acababa de casa con un vestido de novia ideal cuyo cuerpo iba a juego con su mantilla del siglo XIX, un auténtico espectáculo de novia, mantilla y vestido de novia.

“Visité otras diseñadoras, pero ella fue la primera, y hubo flechazo. De estas impresiones que dices… si la primera vez ya hubo feeling, para qué complicarme más”, comenta Marina.

 

Marina solamente nos dijo que quería un vestido de novia que le favoreciera y que tuviera detalles en rosa, un color que le fascina. Beatriz Alvaro rápidamente vio el volumen que más le favorecía en este caso un espectacular falda al biés de raso y dos capas de organza de seda natural  con dos metros de cola. Impresionante. “Cogió mi estilo a la primera. Tanto Olga como ella me escuchaban, me daban tranquilidad. Sabía perfectamente que estaba en buenas manos”.

La falda de organza tenía mucho movimiento, perfecta para su boda al aire libre en la finca Soto de Gracia. Sin embargo para el cuerpo optamos por el crepe, un tejido que se adapta a la perfección al cuerpo. Con escote barco en el delantero y pico en la espalda rematado con un original bordado en rafia y rosa, que fuimos definiendo a lo largo de las pruebas.

Para marcar la cintura una puntilla ideal en rosa cuarzo el mismo color que escogimos para el velo, sin duda el broche de oro a un vestido de novia de ensueño y muy romántico.

El tocado a base de florecitas y hojas que combinaban los tonos nácar, rosa y verde hoja seca, obra de Olivia & Cloe.

“Solamente tengo palabra de agradecimiento tanto a Beatriz Alvaro como ha todo su equipo, la experiencia no pudo ser mejor,  se adaptaron perfectamente a mis horarios, me trataron fenomenal. La habitación donde te pruebas es tan acogedora que te sientes como en el cuarto de estar de tu casa.

Sin duda, me encantaría volver a ponerme el vestido que me hicieron. Soy yo. El rosa es mi color favorito y añadimos toques muy sutiles como el velo, y la espalda en pico con el bordado floreado.

De verdad que me puse tan feliz al verme tan guapa con el vestido. Además de disimular mis curvas. Me sentí guapísima ese día 😊”, detalla Marina.

En cuanto al peinado y maquillaje se encargo una gran amiga de la casa Karmen Losa, por sus manos han pasado muchas de nuestras novias, con un denominador común la elegancia y la naturalidad

Entre las invitadas más elegantes, sin duda destacó la madre de la novia, además de tener un fachón estaba guapísima con un vestido lleno de color y un original tocado. Y por supuesto las hermanas de los impresionantes todas, cada una en su estilo.

Javier y Marina se conocieron hace más de 15 años a través de unos amigos comunes de la universidad.

Nos conocimos a raíz de un amigo en común en la época de la universidad hace 15 años. “No nos gustábamos nada. Javi y yo hemos pasado por varias fases, desde no llevarnos muy bien al principio, hacernos amigos y compañeros de fiesta hasta empezar a gustarnos y salir juntos durante 7 años”, comenta Marina.

La pedida de matrimonio al igual que ellos fue muy romántica, como Javi le debía un regalo por su cumpleaños, organizó un fin de semana largo sorpresa, el destino elegido fue un pueblo de Granada, Monachil, y el hotel que eligió no pudo ser más especial, Almunia del Valle, con espectaculares vistas al valle desde la terraza”.

“La última noche, volvíamos de cenar y Javi insistió en que saliéramos a la terraza a disfrutar de las vistas. Percibí que estaba muy muy romántico y aunque los dos ya lo somos, empecé a sospechar, pero en el fondo pensaba que era imposible que fuese a decir las palabras mágicas, ya que él es más cortado y yo tenía en mi cabeza tomar la iniciativa más adelante”,

Estábamos los dos agarrados viendo las vistas, cuando de repente, pasó la estrella fugaz más grande que habíamos visto nunca. No exageramos. Nos quedamos impresionados y además de pedir los respectivos deseos, yo saltaba de emoción porque de verdad que fue impresionante.

Javi sintió que era una señal. El me contó que la tarde anterior mientras yo le decía que qué hacía en la terraza mirando a la nada, estaba pensando cómo decir las palabras mágicas.

Cuando sospeché que iba a hacerlo, me puse muy muy nerviosa y le dije que me quería meter en la habitación, que hacía frío. Cuando entramos, le dije: – ¡Ayh Javi! ¡Que creía que ibas a hincar rodilla! Él asintió con la cabeza… y le dije, ¡Venga! ¡Vamos fuera y repitamos la escena!

Finalmente dijo las palabras mágicas. Yo me abracé a él sin poder mirarle a la cara porque no daba crédito a lo que estaba sucediendo y obviamente mi respuesta fue sí, quiero, entre unas pocas lágrimas de ambos”, relata Marina. Su historia de amor es tan bonita como ellos.

La boda se celebró el pasado 1 de junio  en la Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora en Valdetorres del Jarama un 1 de Junio y posterior celebración en la Finca Soto de Gracia. Y sin duda, uno de los momentos más especiales de la celebración fue cuando su madre entró del brazo de su madre. “Me hubiera encantado haberlo hecho con mi padre, pero por desgracia no pudo ser. Pero mi madre fue la mejor elección que pude hacer”, detalla Marina.

La decoración floral corrió a cargo de El taller de Lucía y las fotografías son obra del equipo de Liven Academy. Enhorabuena pareja!!!

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