La novia del vestido vapososo con lazo azul de Beatriz Alvaro

El vestido de novia con lazo azul

Teresa llegó a nuestro atelier con muchos trajes vistos a sus espaldas y ninguno era ese vestido de novia, el suyo, ese con el que se sintiera identificada, que encajara con su estilo, con el que se viera  y se sintiera ella. Continua leyendo y descubre su experiencia en primera persona.

Por qué elegí Beatriz Álvaro novias para hacer mi vestido de novia

Llevamos viviendo en Escocia cinco años. Por lo que la boda la tuvimos que planificar desde el extranjero, pero yo tenía claro que el vestido tenía que ser Made in Spain.

Todo fue bastante rápido, porque queríamos que la boda fuese el verano de 2019 y yo aproveché las vacaciones de navidad para visitar tiendas de vestidos de novia y talleres. No me acuerdo del número de tiendas que visité, pero fueron muchas, ¡muchísimas! Visité tiendas de vestidos de novia de marcas populares y me probé vestidos, muchos, muchísimos vestidos. Mi mejor amiga y mi hermana me hicieron probarme vestidos digamos no muy acordes para una boda religiosa, hasta un vestido tipo Lady Di, que poco más y nos tenemos que salir de la tienda por la longitud de la cola y la pomposidad de la falda.

Ninguno se acercaba ni de lejos a lo que yo tenía en mente, un vestido romántico con vuelo, “vaporosito” como yo los llamo. Un vestido que llevase yo, pero que no me llevase el vestido. Visite también, varios talleres, pero ninguno me convenció. A muchas se las veía muy profesionales, pero no sé, no me terminaban de convencer. Talleres llenos de telas y vestidos a veces un poco desordenados y telas un poco oscurillas del polvillo…

El caso es que llegó el día antes de mi vuelo y yo ya pensaba que me iba sin vestido. Mientras desayunaba me topé con el Instagram de Beatriz Álvaro y decidí probar suerte. Llame les conté mi historia y mi urgencia y se apiadaron de mí y me dieron cita para esa misma mañana. Me fui yo conmigo misma, no quería más enredos de cabeza. Cuando entré me recibió Olga y me pasó a la salita donde tienen todos los vestidos. Mientras esperaba, estuve cotilleando los vestidos que tenían allí. Todos preciosos, limpios, con unas costuras delicadas y unos encajes preciosos. Olga me hizo una pequeña entrevista y al poquito Beatriz me recibió.

En cuanto hablas con ella te das cuenta de lo exigente y lo perfeccionista que es con ella misma y con su trabajo. Me hablaron del taller, me enseñaron dónde trabajaban las chicas, me preguntaron acerca de mi boda, del lugar, y de cómo me imaginaba mi vestido… lo dibujamos, hablamos de telas, me las enseñaron y las toqué todas dentro de lo que buscaba… y yo ya me lo veía puesto.

Hablamos de presupuesto y les dije que me lo pensaba, pero esa misma tarde me tomaron las medidas. Obviamente, yo me tuve que volver a Glasgow pero Beatriz y Olga me fueron enviando fotos de como avanzaba el vestido. Un vestido desde cero, te lo tienes que imaginar y va por fases y salvo la novia y la diseñadora nadie mas lo tiene en mente. Pero pese a las caras de “pues bueno” de mi familia y mi amiga en la primera prueba yo tenía completa confianza en que Beatriz lo veía igual que yo y así fue. Me hizo el vestido tal y como imaginé, como si mi mente hubiera sido el ordenador y ella hubiera sido la impresora. Con unas telas maravillosas, una pulcritud y una delicadeza de trabajo inmejorable.

 

El día de la boda me sentí la mujer más guapa del mundo, además de cómoda y segura de que era mi vestido.

Ese día todo el mundo me decía que iba guapísima,pero, además, me paraban y me decían, “es que eres tú”, “es que es un vestido precioso, pero lleva tu firma” y prometo que además me lo dijeron por parte de la familia y amigos de Rodrigo, y bueno, eso me encantó porque era justo lo que quería.

Maquillaje y peluquería

Me maquillé yo misma. Para mí era muy importante verme cómoda y sentirme yo. No quería verme muy diferente en ese día tan especial. Fue un maquillaje natural, pero “de ocasión” como yo digo.

En cuanto a la peluquería. Para ese día elegí un recogido bajo, romántico pero moderno, acorde al vestido, con un tocado pequeñito de flores preservadas, a juego con el ramo, corrió a cargo de Isabel.

Velo

Yo no estaba muy convencida de llevar velo al principio, pero mi abuelilla le hacía ilusión y la verdad, que quedó muy bonito con el vestido. Beatriz buscó el velo que fuera más a juego con el encaje del vestido y quedó ideal. 

Ramo

El ramo quería que fuese de flores preservadas, romántico pero moderno, como el vestido. Con tonos azules, a juego con el lazo que llevaba en el vestido y los zapatos y algún tonito burdeos y rosita. Fue de Villaflorita, en Madrid y también quedó ideal!

Joyas

No quería llevar muchas joyas el día de la boda, para evitar recargar el look. Para ese día mi madre me prestó unos pendientes románticos, preciosos de oro con circonitas, con forma de gota de agua, que encajaban a la perfección con el vestido y el peinado. No podía faltar el anillo de pedida, un anillo de diamantes de oro blanco y con solitario.

Mi abuela me prestó su alianza de boda, para que me diera la misma buena suerte que le había dado a ella.

Zapatos

Los zapatos fueron de Sara Verdel. Sandalias de ante azules con unos ribetes doraditos.

Cómo nos conocimos

Nos conocimos el 17 de mayo de 2015 en una discoteca. ¡Me cautivó con su sonrisa y su mirada tímida, a primera vista! Su amigo se acercó y me empezó a hablar de él y de lo listo, lo guapo y lo buena persona que era mientras él miraba y sonreía, pero no decía nada. Su amigo me escribió su teléfono, el de Rodrigo, en una servilleta. Al poco me dijeron que se iban a otra discoteca, pero volvieron después, ¡así que no tuve que dar el primer paso! ¡Desde ese día estuvimos quedando y viéndonos todos los días hasta hoy y resultó que todo lo que dijo su amigo era cierto!

Cómo me pidió matrimonio

El verano de 2018 fue la boda de ese amigo que me escribió el número de Rodrigo en una servilleta, en Panamá. Por aquel entonces sonaba la canción de “Y el anillo pa’ cuando” de Jennifer López. Nos la estuvieron cantando, todos los amigos que asistieron a esa boda, durante los días que duró el viaje. Y bueno, parece que sembró la semillita…”

Unos meses después, concretamente el 17 de octubre de ese mismo año, durante un viaje a París ¡sucedió! Rodrigo me dijo que había contratado un viaje en barco a través del río Sena. Nos presentamos allí, en la orilla en la que se suponía era el punto de partida, y no había nadie más que nosotros. Estuvimos esperando como unos diez minutos.  Al poquito llego un barquito ideal, no había nadie más y yo ya me empecé a “oler algo” … ¡El trato de aquel hombre era muy detallista, muy elegante y formal y todo empezaba a ser muy rarito… A la altura del puente de Notre Dame, el hombre saco un ramo de rosas rojas frondosamente preciosas, unos bombones y nos puso la canción de Eros Ramazzoti, Piu bella cosa. ¡Nuestra canción! Y bueno, Rodrigo se arrodilló y me empezó a decir cosas super preciosas, ¡y yo me puse tan nerviosa que mi cerebro decidió resetear! Y me lo quedé mirando a él y al anillo y al anillo y a él, durante 3 eternos minutos, para Rodrigo, porque el tiempo para mí, en ese momento se paró. Después de eso 3 minutos eternos volví a la tierra y le di un Sí tan grande como la catedral de Notre Dame. 

Dónde y cuándo nos casamos y dónde lo celebramos.

Nos casamos el día más caluroso de 2019. El 29 de junio. Fue en la Iglesia de San Pedro en Ciudad Real. Una Iglesia preciosa del siglo XIV de estilo gótico.

La recepción la hicimos en el Palacio de la Serna, en Ballesteros de Calatrava,a poquitos km de Ciudad Real. Un Palacio-museo muy bonito.

Baile

Canción “Amarte por mil años más” de Christina Perry, en español.

Tomamos clases y salió relativamente bien, a pesar de los nervios. XD

Momentos especiales

  • Una pareja de amigos escoceses cercanos nos regalaron El quaich escocés o “copa de amor” Un pequeño cuenco de plata con dos asas con el que tradicionalmente los novios en Escocia hacen su primer brindis y beben de la misma. Así que nuestro brindis fue en esa copa de plata.
  • Regalo de flores naturales a las madres.
  • Regalo del ramo a mi mejor amiga y replica a mi abuela.
  • Nuestro amigo escocés iba con kilt escocés y a 40 grados se estaba asando como un pollo así que decidió tirarse a la fuente!!…y terminamos los novios, los hermanas-os todos en la fuente…y todas pensareis…el vestido!!! Se salvó!

Invitadas más elegantes

Mi hermana, mi cuñadas, mi mejor amiga, mi madre y mi suegra. Pero lo cierto es, que pesar del calor que hizo, la gente fue muy elegante.

Viaje de novios

Nos fuimos de Safari a África con ratpanat. Una experiencia inolvidable y única. El recorrido fue Kenia, Tanzania, terminando en Zanzíbar. Seguimos el recorrido de las grandes migraciones. Atravesando las reservas naturales de Masai Mara, Serengueti y cráter del Ngorongoro en camión.  Alojándonos en tiendas de campaña de lujo al más puro estilo de memorias de África. Una pasada.

Experiencia con Beatriz Alvaro

Beatriz es como el hada madrina de Cenicienta!.

Muchas gracias Teresa por contarnos tu experiencia con Beatriz Alvaro y tu bonita historia de amor.

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