
Una romántica boda en Venecia y un vestido de novia único
Daniela reside en Salzburgo y visitó Madrid únicamente para conocer a Beatriz Alvaro y confiarle el diseño de su vestido de novia, para su boda en Italia. Hoy os contamos todos los detalles de su vestido de novia y su boda en Venencia en el blog de Beatriz Alvaro.

Detalle del tul bordado que lució Daniela en el cuerpo de su vestido de novia
Cuando Daniela acudió al atelier de Beatriz Alvaro junto con una intima amiga, tenía muy claro que deseaba un vestido de novia regío, con detalles muy románticos y una impresionante cola.

Manga francesa en el tul bordado creando un efecto tatto sensacional
Con estos ingredientes y después de probarse diferentes muestras y ver una amplia variedad de tejidos, Beatriz Alvaro diseñó para Daniela un vestido muy especial. Cuyo cuerpo, de base de mikado con escote ‘strapless’ , recubierto por un sutil tul bordado a la caja y con manga francesa. Este tul se fundió con su piel, creando un espectacular efecto ‘tatto’.

Beatriz Alvaro diseñó un vestido de novia con una impresionante y elegante cola de tres metros
El cuerpo del vestido de novia estaba cortado al talle, donde nacía una voluminosa falda a base de pliegues, estratégicamente diseñados para crear el volumen que Daniela tanto deseaba y le favorecían tanto.

La entrada de Daniela en la iglesia San Moise con su vestido de novia firmado por Beatriz Alvaro
A pesar del amplio volumen de la falda apenas tenía cola, porque la gran cola de tres metros, era desmontable, de esta forma tuvo dos opciones diferentes según el momento de la celebración, portando un vestido realmente impresionante para su boda de película y luego poder disfrutar de la celebración con un vestido muy cómodo, sin perder ni un ápice de elegancia y belleza.
‘Beatriz Alvaro es la modista más fabulosa que existe, y dejar mi vestido de novia en sus manos fue la mejor decisión que tomé’, detalla Daniela.
Su perfecto look lo combinó con un recogido bajo muy estructurado y con mucho volumen, obra de Silvia Gerzeli, como tocado se decantó por una tiara de donde partía una antigua mantilla que reposaba sobre la impresionante cola del vestido de novia.
Daniela quiso llevar como joyas dos piezas muy especiales, en primer lugar su anillo de compromiso, el regalo de mañana y en segundo lugar, su anillo de matrimonio ambos de Schneider, una de las joyerías más tradicionales de Salzburgo. El regalo de mañana es un detalle que la novia recibe la primera mañana como pareja casada.
Christoph y Daniela se conocen desde hace muchos años, ya que pertenecen a un grupo grande de amigos desde siempre, los cuales les comentaban que serían la pareja perfecta. Un verano pasaron mucho tiempo juntos y comenzaron a salir, hace ya doce años.
Daniela recuerda que cuando vio a Christoph por primera vez tuvo la sensación de que iba a ser el chico con el cual se casaría algún día.
La ceremonia tuvo lugar en un lugar privilegiado, escenario de las películas más románticas de la historia: La preciosa iglesia de San Moise, en pleno centro de Venecia. Primero entraron la familia y los padrinos, después la procesión de la novia acompañada de la canción ‘I was glad’ de Hubert Parry.
La posterior celebración y la cena de gala se sirvió en el Hotel Mónaco, que alberga el casino más antiguo de toda Europa. Los novios quisieron sorprender a sus invitados con especialidades de la cocina veneciana que encantaron a todos.
Toda la decoración, así como el ramo de la novia, fueron distintas combinaciones de hortensias blancas y azules, la flor preferida de Daniela. Además el azul fue el color protagonista en la celebración puesto que las damas de honor y las corbatas del padrino, testigos y novio lucieron este color.
“El momento más emotivo de toda la ceremonia, sin duda fue el momento en el que avancé por el pasillo de la iglesia hasta el altar con el precioso vestido de novia que Beatriz Alvaro me diseñó”, comenta Daniela.
Una boda a la italiana que culminó en luna de miel que comenzó en Los Ángeles, Tahití y Bora Bora. Fotografías realizadas por Roberto Castellano y Glauco Comoretto.
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