
Un vestido de novia en brocado de seda con bordados en 3D
Marta y Juan tuvieron una boda de ensueño en el Palacio de Montarco. Para una boda tan especial en Beatriz Alvaro diseñamos un vestido de novia en un brocado italiano confeccionado en exclusiva para ella y plagado de detalles que os desvelamos a continuación.
Marta acudió al taller buscando un vestido con una gran cola, con un toque clásico, teniendo en cuenta el entorno en el que se casaba, pero no quería ser una novia más. Comenzamos a probar diferentes diseños, patrones, tejidos… Lo tuvimos claro desde el principio, la falda tenía que cobrar mucha importancia tanto por su patronaje como por el tejido.
Escogimos un brocado italiano con motivos florales, que realizaron en exclusiva para el atelier de Beatriz Alvaro. Esta impresionante seda natural en tono perla, lo combinamos con un cuerpo en crepe de seda natural que le sentaba como un auténtico guante.
En el talle, la espalda y los puños de las mangas transparentes bordamos flores en rosa cuarzo en efecto 3D sobre una puntilla en crudo, muy romántica, que le aportó el toque definitivo al vestido de novia de Marta.
Un diseño que fuimos dando forma en cada prueba, viendo que le favorecía más y siempre en función de su personalidad, gustos y el lugar de la ceremonia, el Palacio de Montarco.
“Acudí al atelier de Beatriz Alvaro porque mi amiga le había hablado maravillas de su trabajo, pero realmente consiguió superar todas mis expectativas. A parte de la maravilla de diseño, es una gran persona y con un equipo fantástico. Cada prueba era sentirte como en casa, mostrando en todo momento una gran empatía. Mi hermana y mi madre también confiaron en ella para sus vestidos, e iban impresionantes”, declara Marta.
Como complementos, lució un precioso tocado doble con una parte en oro y otra en porcelana, de donde nacía el velo de tul de seda. ¿Los zapatos? Pusieron la nota de color al vestido de novia, con un llamativo fucsia en terciopelo, realizados a medida por el equipo de Franjul.
Con respecto a las joyas, llevó su anillo de pedida de Tiffany y unos elegantes pendientes que regaló a sus tíos.
En cuanto al maquillaje y al peinado, optó por un maquillaje natural dando protagonismo a sus bellos ojos verdes y un recogido actual y algo desestructurado para darle un toque más casual a su look. Obra de Nerea Sacramento y Clara Beauty Hair, respectivamente.
Marta y Juan son amigos desde pequeños, ya que pertenecen al mismo grupo de amigos en un pueblo de Salamanca, donde ambos veraneaban. Siempre se habían gustado, pero hasta que Juan no se mudó a Madrid para estudiar ingeniería, no comenzaron a salir.
Desde ese momento se convirtieron en uno, ambos se han apoyado en los momentos buenos y no tan buenos y en los momentos más importantes de sus carreras profesionales y personales. “Es el mejor compañero de vida, de viaje y de absolutamente todo”, comenta Marta.
Tras 10 años de noviazgo, Juan decidió preparar una romántica pedida de matrimonio. Marta al regresar del hospital se encontró con toda la casa lleva de velas y un gran cartel en el ventanal con globos donde le pedía que se casara con él. Juan con un ramo de margaritas y un precioso anillo de compromiso formuló la gran pregunta, y por supuesto la respuesta fue un sí, rotundo.
El lugar que escogieron para el ‘sí, quiero’ fue la Catedral de Santa María, en Ciudad Rodrigo. La ceremonia estuvo oficiada por el mismo sacerdote que bautizó a Marta, conocido por sus familias, fue una ceremonia muy entrañable.
La boda estuvo organizada por Wed&Bazaar quien hizo un trabajo estupendo, ya que decoró todo el Palacio de Montarco con aires botánicos, en honor a las dos profesiones de ellos, él ingeniero agrónomo y ella médico.
Además, para darle un toque aún más personalizado la madre de Marta restauró una escalera antigua que encajó a la perfección con toda la temática de la boda.
En cuanto a las fotografías escogieron al equipo de Click10, quienes realizaron un gran trabajo.
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