
LA BODA DE SANDRA Y ÁNGEL
Esta semana os muestro la boda de Sandra y Ángel.
Su historia de amor se remonta a mayo de 2009. Por aquel entonces Sandra trabajaba en Murcia y Ángel en Madrid; ella viajó a Madrid a pasar un fin de semana a casa de una pareja de amigos y el destino quiso que un íntimo amigo de él se convirtiera años más tarde en su actual marido.
A partir de ese fin de semana los viajes a Murcia y a Madrid formaron parte de su vida y tras unos años de noviazgo, Ángel le pidió matrimonio de una forma original y preciosa: estuvo durante un mes dejando piezas de un puzzle por su casa que dejaba entrever una frase. Finalmente durante unas románticas vacaciones en una isla paradisíaca terminó el puzle y le pidió matrimonio.
El 5 de abril a las 12.00 de la mañana se casaron en la Iglesia de San Miguel en Jerez, de donde es Sandra.
El museo del Enganche, que pertenece a la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre fue el lugar que eligieron para la celebración. Sin duda un sitio con solera y estilo andaluz, tal y como ellos deseaban.
Para hacer realidad su vestido de novia, Sandra confió en nuestro atelier. A pesar de las dificultades que podía suponer el hecho de que ella vivía en Kuala Lumpur, fue un auténtico placer atenderla en cada prueba y realizar su vestido de novia.
Su modelo derrocha estilo, mimo, delicadeza y dulzura. La blonda de la espalda así como la jareta y puntilla de la manga denota el romanticismo del diseño que creamos para ella.
La floristería Enea (Jerez de la Frontera) realizó su ramo de novia. Sandra hizo una elección impecable: un ramo de Astilbe en tono rosa. Original, diferente y con un toque de color que le daba mucha luz e iba a juego con sus zapatos.
La idea de su peinado, que aparentaba algo “desecho” y “desprecocupado” era lo que mejor le podía quedar a su look de novia.
En esta imagen se aprecia muy en detalle el ramo y lo bien que le quedaba a todo su conjunto.
El velo que lució Sandra fue hecho exclusivamente para ella. La misma puntilla que llevaba en la espalda y en el fajín del vestido la pusimos para elaborar su velo en tul de seda natural.
En cuanto a las joyas, la novia fue fiel a lo que a ella le caracteriza: es sencilla y discreta así que decidió llevar una preciosa sortija de diamantes que le regaló Ángel y unos impresionantes pendientes de brillantes, que su madre le regaló para su gran día.
No necesitaba más para terminar de estar radiante!
Tuvieron la genial idea de llegar al lugar de la celebración en un mini antiguo, lo que dio lugar a hacer fotos muy divertidas de la pareja.
Aunque el entorno no requería mucho adorno, cuidaron al máximo la decoración y los detalles que encantaron a todos los invitados.
Los pajes iban vestidos ideales! el sombrerito del niño y la cinta de la niña eran los complementos que marcaban la diferencia.
Muchas gracias Sandra por compartir con nosotros tu felicidad y tu vestido de novia.
Que sigáis siendo muy felices!
Fotografía: Mateos & Ogazon
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