
La espalda bordada del vestido de Sonia
Un tejido único, una espalda bordada y una novia encantadora son los ingredientes de este impresionante vestido de novia.
Para la elaboración del vestido de Sonia, el foco principal lo pusimos en encontrar un tejido espectacular, diferente y muy bonito, después de buscar por diversas casas italianas encontramos un tul bordado con motivos florales ideal para este diseño tan romántico.
Falda de gasa de seda natural velada con el tul bordado, cuerpo drapeado en gasa y un tirante asimétrico para el que jugamos con las transparencias del tul para crear ese efecto tatuaje, tan bonito.
El resultado, un traje romántico, actual y con un ligero toque sexy que encantó a todos.
Sonia nos detalla cómo fue la búsqueda de su vestido de novia. “Lo más divertido y a la vez preocupante fue la elección del vestido. Comencé con un recorrido por probablemente todas las tiendas de novia de Londres. Me probé más de 20 vestidos y ninguno me convencía”
“Pedí a Something Blue una lista de los mejores ateliers de Madrid y el primero en la lista era Beatriz Alvaro. Recuerdo perfectamente el primer día que hablé con Beatriz, salí del atelier con una sonrisa inmensa porque ya tenía mi vestido, aunque no tenía ni idea de cómo iba a ser.
El primer día le conté qué esperaba del vestido: elegante y cómodo para poder bailar toda la noche y tener a los niños en brazos durante gran parte del día. Además, no quería un vestido de novia tradicional, sino un vestido de fiesta, sin parecer una invitada más. En fin, misión imposible pensé cuando acabé mi lista de deseos.
Beatriz me respondió “sin problema”. Y así fue. Los bocetos del vestido me encantaron y los tejidos me enamoraron totalmente. Diseñó un vestido perfecto y el resultado final fue espectacular. Mi gran recomendación para futuras novias: Seguid las sugerencias de Beatriz!”
Sonia y Amador se conocieron en el trabajo hace años, y nunca les había rondado la idea de dar el gran paso del ‘sí, quiero’ hasta que nació su hijo Alex. Lo que en un principio era una boda íntima, con la familia más cercana y amigos más íntimos se convirtió en lo que su hijo entendía por ‘boda de verdad’.
En el momento en el que decidieron casarse, ambos residían en Londres y acababan de aumentar la familia con Valentina, así que contaron la ayuda de Carmen Fernández, Directora de “Something Blue”, para organizar su boda en Madrid.
El equipo de Something Blue supo captar a la perfección y desde el primer momento que buscaban y necesitaban para su gran día. La mayoría de los invitados viven fuera de Madrid, por lo que optaron por un fin de semana de julio donde se pudieran alojar junto a sus 120 invitados y así disfrutar de distintas actividades con los niños.
Se decantaron por la Finca Felipe II en El Escorial y el catering de Maher. La Finca es un lugar excepcional, con unas vistas espectaculares de Madrid y unos jardines preciosos.
La boda fue muy emotiva, con gran protagonismo de sus preciosos hijos. Alex les sorprendió con un texto que había escrito él sólito, con seis años, en donde explicaba que ellos eran sus mejores papás. Y la pequeña princesa Valentina, disfrutó de lo lindo saltando sobre la cola del vestido de su madre.
En cuanto al peinado y maquillaje optó por la naturalidad. Belle Poupeé recogió su melena en un moño bajo desestructurado, que luego Sonia se soltó para el baile dejando su melena ondulada al viento.
La decoración floral corrió a cargo de Masshiro, y la amenización musical de Figaro Eventos, todos estos profesionales fueron recomendación de Blue Something, con los que los novios quedaron encantados.
La elegancia fue una de las grandes protagonistas en esta velada, todas sus invitadas derrocharon estilo en la sesión de ‘solo chicas’ que Ruth Roldán fotografió al igual que el resto de la boda. Unas fotografías llenas de sensibilidad y belleza.
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